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Tres claves para calcular el mínimo energético de tu vivienda o edificio

Estudio mínimo energético

 

 ¿Te gustaría reducir las facturas de tu casa o la cuota de la comunidad? Conocer el mínimo energético de tu edificio, es una poderosa herramienta que te ayudará a elegir y consumir sólo lo que necesitas, usando la tecnología que mejor funcione para ti.

¿Qué es un estudio mínimo energético?

Consiste en calcular la potencia térmica que una vivienda o edificio necesitan tener instalada y la cantidad mínima de energía que deben aportar para adaptarse a su vida interior considerando todas las energías presentes en. Como nos muestran cada día los proyectos que hacemos, esto requiere un análisis detallado. Huimos de reglas sin sentido como “si había 200 kW, ponemos 200 kW” o «Con X Watios por metro no te equivocas», ya que se eluden cálculos que cubren al vendedor, gravando a los propietarios con sistemas sobredimensionados.

En Energy Flow Concept hacemos consultoría de energía ampliamente entendida y en nuestros cálculos consideramos:

  • La forma de vivir el edificio por parte de los propietarios. Debemos entender cómo son los hábitos de uso de cada espacio y sistemas de confort, las expectativas en presupuesto y amortización de la inversión de los propietarios que enfrentan el proceso de renovar el edificio.
  • Los consumos de las instalaciones y el rendimiento del sistema anterior: las horas de funcionamiento, las temperaturas de trabajo del agua, los contratos de suministro, y los radiadores (su estado, dimensiones, el material del que están hechos).
  • Y por supuesto, el edificio, sus características constructivas, la capacidad de acumular inercia, y captar energía de forma natural o «pasiva». Las posibilidades de generación, también.

En definitiva, el estado y potencialidades de cada uno de los elementos que componen un sistema para determinar cual es la energía mínima necesaria para producir bienestar, analizando la inversión al plazo que los propietarios quieran considerar. Cada elemento es una inversión y tiene su «cuenta de resultados».

¿Cómo?

Nuestro método es sencillo, tan sólo consta de tres pasos:

  1. Entrevistas con los propietarios, usuarios, conserjes y mantenedores: ¿en algunas zonas del edificio / vivienda se pasa frío o calor durante parte del año? ¿cómo usas el sistema?
  2. Análisis de los consumos de los años anteriores: ¿cuánto se paga? ¿Cuanta energía supone?
  3. Análisis de las instalaciones: ¿en qué estado están y cuánto se aprovecha el sistema actual?

Una vez definida la demanda energética, podemos estudiar las alternativas tecnológicas viables para producir esa energía. Confeccionaremos entonces un plan director personalizado donde acompañamos a los propietarios en la elección de la mejor tecnología para ellos, según su capacidad económica actual y sus tiempos.

¿Quieres renovar tu edificio de forma eficiente para pagar lo mínimo en tus facturas? Cuéntanos cómo es y seguro que encontraremos rentabilidades ocultas en tu instalación.

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