Tecnología

Autoconsumo de energía

El autoconsumo está de moda y sólo es el principio de una excitante transformación del mercado a favor del consumidor y los buenos profesionales, sin embargo, hay variantes en la normativa actual y un componente técnico-económico importante que genera confusión para unos y otros.

Las buenísimas noticias son que se ha flexibilizado el modelo y que es rentable (¡muy rentable!) para los consumidores. El autoconsumo es una inversión moderada que se amortiza en menos de diez años y produce rentabilidad durante 30 años.

¿El matiz? Que es necesario estudiar muy bien cada caso para llevar esa rentabilidad a lo óptimo. Y que compartir -entre vecinos- va a ser clave en la mayoría de los casos. Compartir rentabilidad amigos 🙂

No se trata de ¿cuánto es el máximo de producción que puedo tener? ya que eso favorece al instalador y los fabricantes más que al consumidor, sino de definir el óptimo de producción que va a generar más rentabilidad al consumidor.

En otro post hablaremos de la rentabilidad, de casos concretos de éxito, de como cocinar la receta perfecta para cada uno, de momento veamos las novedades de la normativa y algunas formas de diseñar una instalación.

¿Qué te permite hacer el decreto ley de Autoconsumo?

El autoconsumo colectivo ya no está restringido a una misma vivienda o bloque de pisos de modo aislado, también se puede plantear cuando se cumpla cualquiera de estas tres condiciones:

  1. A partir de un transformador (un nodo de media tensión de la red de distribución) salen ramales de baja tensión que van a distintos edificios. Se permite el autoconsumo colectivo (también el individual) cuando se genera electricidad en el circuito de un ramal o en cualquier otro ramal, y se consume en el mismo o en cualquier otro ramal que sale del mismo transformador.
  2. Cuando los contadores de consumo están a menos de 500 metros del de generación en su proyección ortogonal en planta. Aunque pertenezcan a ramales que salgan de distintos transformadores.
  3. Cuando los contadores de consumo y de generación estén bajo la misma referencia catastral con los mismos 14 primeros dígitos, los que indican que se trata de la misma parcela.

La nueva Ley de Propiedad Horizontal facilita mucho la toma de decisiones en las comunidades. A parte el administrador de la comunidad nos ayudará en el proceso de votación conociendo el número de votos necesarios para implementar una instalación de autoconsumo. Este porcentaje de votos necesarios dependerá de la localización de la instalación, si sólo participan los interesados o todos, incluso los que no quieren.

¿Cómo se puede hacer?

Existen varias configuraciones de autoconsumo de energía dependiendo de:

  • Número de viviendas implicadas: individual o colectiva.
  • Su aporte a la red: sin excedentes o con excedentes.
  • Situación de los puntos de generación y consumo: en el mismo edificio (red interior) o en edificios diferentes (a través de la red de distribución).

SIN EXCEDENTES DE ENERGÍA que se vierten a la red: no se inyecta nada de energía a la red. Se da dentro de un edificio con un mismo generador y consumidor, o un inquilino y un propietario de una vivienda. El propietario invierte en la instalación a largo plazo y le vende la luz al inquilino a un precio pactado que beneficie a ambos.

Se coloca un antivertido (un aparato que hace que la energía sólo fluya en una dirección). Esta modalidad también se puede hacerse en colectivo (diagrama 2). En este caso también es posible (no obligatorio) hacer compensación simplificada de excedentes.

Es interesante en caso de tener unos consumos muy estables y una instalación de generación que produzca una curva de energía justo por debajo de tu consumo, así evitar una producción sobrante. Si no se dan estas condiciones y hay mucho sobrante es un pequeño «crimen» impedir que lo aprovechen otros.

CON EXCEDENTES que se vierten a la red: cuando generamos más de lo que consumimos, se puede optar por verter energía a la red. El productor puede ser una persona distinta al consumidor. Individual o en colectivo. El periodo de compensación de lo vertido con lo consumido se hace cada mes.

Se puede realizar una compensación simplificada de excedentes que calcula el balance entre la energía aportada a la red (en la gráfica inferior representada como «+») y la consumida de la red («-«). Ojo, está energía no se contabiliza en kWh sino en €. Cada comercializadora deberá fijar sus tarifas de compra y venta de energía a sus clientes, pero se estima orientativamente que la energía que aportemos a la red («+») nos la pagan a 0,06€/kWh, y la que tengamos que comprar cuando consumamos más de lo que generemos («-«) se mantenga en la tarifa normal actual, unos 0,18€/kWh impuestos incluidos.

Tentativamente, tendremos que aportar el triple de energía a la red de la que tomemos de ella para que la factura del consumo eléctrico del mes sea 0€, los gastos fijos como el término de potencia se mantienen. Aunque aportemos aún más energía y el balance debiera ser favorable económicamente para nosotros, la comercializadora no nos pagará nada a nosotros.

Para aumentar la rentabilidad de la inversión de autoconsumo tendremos que priorizar, por orden:

  1. Buscar que las curva de generación y consumo del propietario sean lo más próximas posibles.
  2. Estudiar la posibilidad de almacenar toda la energía excedente -porque no producimos necesariamente a la vez que consumimos-  para cuando la necesitemos. Y sea en forma de energía térmica (calentando el agua de depósitos de la caldera), o en energía eléctrica en baterías (estudiando su idoneidad).
  3. Compartir entre vecinos la energía y buscar un precio medio que beneficie a ambas partes mediante un acuerdo privado, como comentamos en el caso de autoconsumo sin excedentes, entre los 0,06 y los 0,18€/kWh.

 

AUTOCONSUMO COLECTIVO EN EL PROPIO EDIFICIO: este sería el típico ejemplo de un bloque de pisos en el que algunos vecinos deciden participar y otros no. Los que participan lo pueden hacer todos por igual o en distinto porcentaje (según su consumo, por ejemplo).

Se debe indicar a la comercializadora eléctrica que la instalación está relacionada con unos consumidores y en que porcentaje. Al ser un porcentaje fijo, en vez de un reparto dinámico ideal, no se puede ajustar entre vecinos según su consumo real, hay que llegar a un acuerdo estudiando los consumos históricos de cada uno. No se puede pasar la energía del uno a otro, dándose en algún momento la indeseada situación en que un vecino vende muy barato a la red (0,06€/kWh) el otro lo está pagando a 0,18€/kWh. Para llegar a eso nos faltan más pasos legislativos, y un análisis global de la solidaridad de una red de distribución que es de todos. Un tema interesante para otro artículo. Tecnológicamente se podría solucionar con blockchain.

Es importante remarcar que en todos los casos descritos hasta el momento NO se paga peaje por verter (vender) energía a la red.

AUTOCONSUMO COLECTIVO EN OTRO EDIFICIO: Gracias al nuevo marco se han abierto muchas posibilidades. Es similar al anterior modelo sólo que ahora sí se paga peaje por usar la red de distribución.

La modalidad con excedentes no obliga a hacer compensación. Es una decisión que los promotores de la instalación deben tomar, si quieren y si cumplen unos requisitos. Por ejemplo, no se puede hacer si la energía autoconsumida debe pasar a través de la red de distribución. En este caso si no se quiere o no se puede, los excedentes, o se venden (pero para eso hay que darse de alta como productor en el sistema eléctrico) o se regalan.

Es importante remarcar que la factura nunca será de 0€, ya que tenemos el término de potencia (el fijo) y además tenemos el peaje del término de energía, que tenemos que pagar por todo lo que consumamos de la red. Con la compensación simplificada el excedente sólo compensa la otra parte del término de energía, el coste de la energía.

El autoconsumo ahorra en la factura para todos

Hay un abaratamiento de costes por reducción de consumo (demanda de energía a la red de todos) no por aumento de la oferta. Por tanto resulta en ser una medida de eficiencia energética para los consumidores involucrados en particular. Para la red de distribución nacional, bueno, es un mensaje poderoso: podemos reducir la demanda y eso sanea la oferta, ya que aumenta el peso de renovables que no tienen emisiones. Que no dependen de los precios especulativos del gas y petroleo. Que desplazan al petroleo, carbón y a la nuclear de nuestro ecosistema.

Un sistema de autogeneración no es un electrodoméstico

Encontramos en las grandes superficies y anuncios online placas fotovoltáicas y minimolinos eólicos (un producto complementario a la fotovoltaica al que aplica la misma norma) en forma de kit autoinstalable. No tiene por qué ser una solución mala, pero hay que entender que se requiere un instalador autorizado. Como técnico debe firmar un boletín eléctrico y mostrar la modificación en industria. Y por supuesto, que para optimizar la rentabilidad es preciso un estudio detallado de los consumos.

¿Dudas? Seguro que si. Estamos a tu disposición para resolverlas juntos 🙂 Escribenos al pie de este post o a nuestro email de contacto.

Publicamos este artículo documentado a partir de la charla que impartió  Álvaro Larranza de Plataforma por un Nuevo Modelo Energético sobre el nuevo Real Decreto 244/2019 del autoconsumo eléctrico, en el MAR de energía el pasado 29 de Abril de 2019.

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