Calidad del AireCoV-19CoV-2

Evidencias de la transmisión aérea de COVID-19

Introducción

 

Encontrar una respuesta única y global para asegurar la eliminación de los riesgos de transmisión aérea o contagio del COVID-19 parece un ejercicio realmente complicado. Esto es debido por el poco conocimiento que tenemos todavía de este virus, por las posturas contrapuestas entre científicos e investigadores y por la pura naturaleza de los edificios, su ubicación, su edad, sus equipamientos, la cultura de uso, etc…

Sin embargo, se buscan respuestas simples, ágiles, económicas y fiables para las operaciones de los edificios durante la pandemia. Y algunos sectores tienden por pura inercia y necesidad a sobreestimar la importancia de “lo suyo”. Y a lo mejor no se equivocan en el fondo, pero ¿y la forma?.

Nos proponemos arrojar un poco de luz para uno de los sectores más activos en estos días, el aire acondicionado o, mejor dicho, la climatización.

¿Es un factor de riesgo o de protección? 

Spoiler: no hay respuesta binaria.

La climatización, en el sentido más amplio del término, incluye calefacción, refrigeración, humidificación/deshumidificación, movimiento de aire, ventilación y limpieza de aire. 

Existen muchos tipos de sistemas de “aire acondicionado” y no todos realizan todas las funciones. Los sistemas que incluyen ventilación y filtración de aire deberían reducir el riesgo. Aquellos edificios sin sistema de ventilación incorporado, o que aunque lo tengan no está en buen estado, no se usa bien o no es óptimo pueden aumentarlo.

Es preciso un análisis personalizado de los riesgos para reducir la incertidumbre en la toma de decisiones que seguro ocultan costes de oportunidad importantes en términos económicos y sociales. La cita que tenemos es tan apremiante y a la vez tan importante, que toca vestirse despacio, precisamente por la prisa. 

Respaldamos que la prioridad son las medidas de higiene tanto personal como de espacios y edificios, distanciamiento social y distancias de seguridad, reducciones de aforo, toma de temperatura (termómetros o termografía), flujos de personas, mamparas de seguridad, test y seguimiento los casos positivos, etc.

Adicionalmente, las medidas de seguridad y operación en los sistemas de Climatización, Ventilación, Filtración, recogidas ya por numerosas Asociaciones y Organismos de reconocido prestigio (ASHRAE, REHVA, ATECYR, CIBSE, FEDECAI, ASHE, BOMA, CDC, etc) son también muy importantes.

Los motivos principales son dos:

  • Reducción de posibles contagios por transmisión aérea por una mala gestión de la  calidad del aire interior (mala ventilación, alta concentración de PM2.5).
  • Desactivación de virus en ambiente y superficies con el uso de purificadores de aire como los ionizadores bipolares (plasma frío). Se ha demostrado que el ozono es perjudicial para la salud de las personas y la exposición a la luz UV también es perjudicial, pero esto da para una análisis mucho más profundo y extenso. 

 

Evidencias de transmisión aérea

 

A continuación incluimos textos traducidos lo más fielmente posible de los papers científicos e informaciones que consideran plausible la transmisión aérea y muestran evidencias de la misma:

1.- Evidencia de la probable transmisión aérea de SARS-CoV-2 en un restaurante pobremente ventilado. 22 de abril 2020. 

Conclusiones: la transmisión aérea de SARS-CoV-2 debido a una ventilación deficiente puede explicar la propagación comunitaria de COVID-19.

 

2.- Transmisión aérea de COVID-19: evidencia epidemiológica de dos brotes. Abril 2020. Autobus y oficinas. 

BROTE 1: Visita a templo budista en autobuses con aire acondicionado recirculando. 

Transmision COVID en autobus

BROTE 2: workshop en unas oficinas en China. 

Brote COVID en unas oficinas

Conclusión: La propagación de COVID-19 en el aire parece explicar al menos parcialmente las altas tasas de ataque en los autobuses y salas de conferencias expuestos. Los esfuerzos futuros de prevención y control deben considerar el potencial de propagación del virus en el aire.

En cualquier caso, la tasa de ataque particularmente alta, que se acerca al 50%, es alarmante y sugiere que las grandes reuniones comunitarias, especialmente aquellas en entornos cerrados con ventilación de aire mínima, deberían ser limitadas.

A través de un análisis epidemiológico detallado, la propagación del virus en el aire parece explicar estos dos brotes comunitarios de COVID-19 en el este de China.

 

3.- Distribución en aerosol y en la superficie del coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo en salas hospitalarias, Wuhan, China, 2020

Conclusiones: Este estudio condujo a 3 conclusiones. 

Primero, el SARS-CoV-2 se distribuyó ampliamente en el aire y en las superficies de los objetos tanto en la UCI como en salas del hospital. Esto implica un riesgo potencialmente alto de infección para el personal médico y otros contactos cercanos. 

Segundo, la contaminación ambiental fue mayor en la UCI que en la sala; por lo tanto, el personal médico que trabaja en la UCI debe tomar medidas de protección más estrictas. 

Tercero, las características de distribución de aerosol del SARS-CoV-2 en la sala indican que la distancia de transmisión aérea del COVID-19 podría ser de 4 m.

 

4.- Brote de enfermedad por coronavirus en Call Center, Corea del Sur

En vista de la reapertura de las empresas, se deben estudiar las medidas adecuadas de prevención de riesgos. Las oficinas abarrotadas, donde las personas permanecen en contacto durante muchas horas, pueden volverse peligrosas, especialmente para las personas que comparten los mismos «flujos de aire». En marzo de 2020, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Corea (KCDC), la autoridad nacional de salud pública de Corea del Sur, fueron informados de un grupo de casos de COVID-19 en un centro de atención telefónica ubicado en un edificio comercial en la capital de Seúl.

El estudio concluye que el SARS-CoV-2 puede ser excepcionalmente contagioso en entornos abarrotados como un call center. Fuera del undécimo piso, solo otras tres personas se han infectado. Pero los 1,145 usaron los mismos ascensores, los mismos espacios públicos.

SARS-CoV-2 puede ser excepcionalmente contagioso en entornos abarrotados como un call center

 

5.- Análisis aerodinámico del SARS-CoV-2 en dos hospitales de Wuhan

Si bien la transmisión del SARS-CoV-2 a través de gotitas respiratorias humanas y el contacto directo es clara, el potencial de transmisión de aerosoles es poco conocida.

Aunque no se ha establecido la infectividad del virus detectado en estas áreas hospitalarias, se propone que el SARS-CoV-2 pueda transmitirse a través de aerosoles. Los resultados indican que la ventilación de la habitación, espacios abiertos, la desinfección de la ropa de protección y el uso y la desinfección adecuadas de las áreas de los baños pueden limitar efectivamente la concentración de ARN de SARS-CoV-2 en aerosoles. El trabajo futuro debería explorar la infectividad del virus en aerosol.

 

6.- Emisión y exposición a SARS-CoV-2 y opciones de filtración

En un lugar con personas infectadas por SARS-CoV-2, estas emitirán gotas y aerosol que contienen virus al hablar, toser, estornudar o simplemente respirar. Las partículas más gruesas (>5µm) tienden a depositarse con más rapidez. Las partículas más finas permanecen en suspensión durante horas o días. El SARS-CoV-2 puede permanecer activo mientras está formando parte de estas partículas en suspensión en el aire más de tres horas (van Doremalen, 2020). La concentración de virus en el aire ambiente varía dependiendo de la localización. En entornos cerrados con elevada concentración de enfermos, la concentración en el aire puede ser elevada. Un estudio en Japón, basado en seguimiento de contactos, ha concluido que el contagio es 19 veces más probable en espacios interiores que exteriores (Nishiura, 2020).

 

7.- Varios estudios

El coronavirus no solo se propaga por las gotas que desprende una persona contagiada al hablar, toser o estornudar. También viaja en forma de aerosoles o microgotitas por el aire, «un medio donde sabemos que el virus es capaz de subsistir tres horas y circular con las corrientes de aire«, explica Lorenzo Armenteros, portavoz de la Sociedad Española de Médicos Generales y Familia (Semg). En un espacio exterior, como un parque o la calle, el contagio por los aerosoles del aire no supone mayor problema. Esto se debe a que la posible concentración de coronavirus se diluye mucho, y la cantidad de partículas por metro cúbico (m3) de aire es muy pequeña.

 

8.- Centro de Control de Enfermedades de EE. UU

El Centro de Control de Enfermedades del gobierno de EE. UU. Ha oficializado la evidencia científica emergente sobre la transmisión aérea del COVID-19:

  1. Muy bajo riesgo de transmisión desde las superficies.
  2. Muy bajo riesgo de actividades al aire libre.
  3. Riesgo muy alto de reuniones en espacios cerrados, como oficinas, lugares para servicios religiosos, cines o teatros.

Otros datos interesantes, la carga viral requerida para iniciar la enfermedad es de ~ 1000 partículas virales (vp).

Los principales factores que puede usar para calcular su riesgo son:

  1. interior vs exterior
  2. espacios estrechos versus grandes espacios ventilados
  3. alta densidad de personas vs baja densidad
  4. exposición más larga vs exposición corta.

 

Conclusiones

 

No se trata en ningún caso de generar alarma si no de aportar más y más información con el fin de realizar un análisis de riesgo más completo e integral con el objetivo de evitar las posibilidades de contagio por transmisión aérea. 

Desde el primer momento de los inicios de esta pandemia en España en Energy Flow Concept nos hemos posicionado claramente en dar importancia a las medidas primordiales y más importantes como son: el distanciamiento social, la distancia de seguridad, la higiene, los tests, el confinamiento, los equipos de protección individual, el uso de mascarillas, las mamparas de seguridad, etc.  

No por ello debemos dejar de señalar la más que evidente transmisión aérea del COVID-19 en determinadas circunstancias como así lo demuestran distintas fuentes solventes y el posicionamiento claro de las Asociaciones de la Climatización y Ventilación de referencia nacionales e internacionales como ASHRAE, REHVA, ATECYR, AFEC, SCANVAC, etc. 

Nuestra máxima es que no vale una única receta para todos los casos o edificios pero se han de priorizar los análisis y las medidas enfocadas a:

  • Monitorización de la Calidad de Aire Interior dados los estudios que acreditan que la mortalidad aumenta hasta un 15% por la mala calidad de aire. Air pollution linked with higher COVID-19 death rates (Harvard). 
  • Aumentar el caudal de aire exterior, en la medida de lo posible. 
  • Incrementar las horas de funcionamiento de los sistemas de ventilación y filtración de aire. 
  • Analizar la eficacia testada de purificación o limpieza de aire y desactivación de virus como los ionizadores bipolares y de los filtros HEPA. 
  • Mejorar la difusión de aire: incrementar la eficiencia del sistema de ventilación

En cualquier caso, aunque no existiera el SARS-CoV-2 (y ojalá fuera así!) todas estas medidas siempre tienen gran beneficio para las personas (salud, bienestar, confort), la economía de personas, empresas y sistema sanitario (reducción de bajas, aumento de la productividad, reducción del consumo energético, menor uso del sistema sanitario) y el medio ambiente (reducción de emisiones de CO2 por filtros más eficientes energéticamente, reducción del caudal de aire exterior). En EFC buscamos lograr ese balance entre inversión y rentabilidad Triple Balance. 

 

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